el impulso que le demos a nuestra vida

por pedro belmares olvera

 Cuando se encuentra  en la vida con muchas vicisitudes   que pasan en tu vida, uno se queja de ellas y lo más malo que puede ser es un quejarse de Dios, cuando él siempre está con nosotros a cada momentos sean malos o buenos, yo soy una de  esas personas que me molesta oír cuando alguien le echa la culpa Dios y trato decirle que está en un error porque nuestra vida es de nosotros y lo que pase en ella es asunto de nosotros, Dios quiere nosotros empujemos la roca aunque no la podamos mover, la vida así es depende de nosotros le ponemos el impulso y el Señor hace lo demás pero todo va añadido nuestra vida siempre tiene que ir con la del Señor.

 Empuja la roca

Un hombre dormía en su cabaña, cuando de repente una luz iluminó la habitación y se le apareció Dios… el Señor le dijo:

– “Hijo mío, tengo un trabajo para ti. ¿Ves esa gran roca junto a tu cabaña?, quiero que cada día la empujes con todas tus fuerzas”…

El hombre, feliz porque el Señor le encomendaba una gran misión, hacía cada día lo que el Señor le había pedido… empujaba aquella gran roca con todas sus fuerzas, día tras día…

Un día, después de varios años, el hombre regresaba cansado a su cabaña cuando encontró por el camino a Satanás:

– “Eres un tonto… has estado empujando esa roca por mucho tiempo y no has podido moverla… vaya tarea inútil que te han encomendado”, le dijo…

Pero el hombre no hizo caso y seguía perseverado, empujando obedientemente aquella gran roca cada día como el Señor le había pedido…

Nuevamente regresó Satanás a tentarle y a sembrar la duda en su corazón con pensamientos de fracaso y frustración:

– “¿Por qué sigues esforzándote todo el día en esta tarea imposible? Haz un mínimo esfuerzo, con eso será suficiente”…

El hombre luchaba contra la tentación y oró a Dios confesándole sus sentimientos:

– “Señor, por muchos años he trabajado duro en la tarea que me encomendaste… me he esforzado para conseguir lo que me pediste, he empujado día tras día, pero aún así, no he podido mover la roca ni siquiera un milímetro… ¿En qué he fallado? ¿Por qué he fracasado en lo que me pediste?”

Pero el Señor, lleno de su ternura infinita y mirándole con amor profundo, le respondió:

– “Querido hijo, cuando te pedí que me sirvieras y tú aceptaste, te dije que tu tarea era empujar la roca con todas tus fuerzas… Nunca te dije que esperaba que la movieras, tu tarea era empujar y eso lo has hecho a la perfección… Ahora vienes a Mí sin fuerzas a decirme que has fracasado, pero ¿en realidad fracasaste? Empujando la roca con perseverancia has aprendido a vencer la tentación del demonio que te decía que era inútil y has fortalecido tu fe… Además, Yo sabía que tus enemigos eran fuertes y vendrían contra ti… por eso quise que ejercitaras tu cuerpo y, gracias a tu perseverancia empujando la roca cada día, desarrollaste una gran fortaleza física y tus enemigos no han podido contra ti… Ahora eres fuerte espiritual y físicamente… Has vencido al demonio y a tus enemigos de la tierra… ¿Crees que fracasaste? Cierto que no has movido la roca, pero tu misión era sólo ser obediente y empujar para que yo cumpla en ti mis designios… y eso lo has conseguido… Ahora, querido hijo, Yo moveré la roca”…

 

Respondi

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Ŝanĝi )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Ŝanĝi )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Ŝanĝi )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Ŝanĝi )

Connecting to %s